Alice Guy | El nacimiento del cine de ficción | 1896
¿Quién inventó el cine? Esa es la pregunta que todos hacen. La que casi nadie hace es esta otra: ¿Quiénes contaron las primeras historias?

Antes de Hollywood… estaba Alice
En 1896, cuando el cine prácticamente acababa de nacer, una joven francesa de 23 años decidió que una cámara podía hacer algo más que registrar imágenes. Podía contar historias.
Su nombre era Alice Guy. Trabajaba como secretaria para Léon Gaumont y, después de conocer las primeras experiencias cinematográficas de los hermanos Lumière, propuso realizar pequeñas escenas de ficción. Gaumont aceptó. Y Alice se puso detrás de la cámara.
La Fée aux Choux (El hada de los repollos)
En 1896, Alice escribió, produjo y dirigió La Fée aux Choux. La historia era fantástica y casi absurda: un hada sacaba bebés de debajo de los repollos.
Puede parecer una pequeña historia infantil. Pero había ocurrido algo enorme: una mujer estaba utilizando el nuevo invento del cine para construir una historia. La película original de 1896 no se conserva; existen versiones posteriores de la obra, y durante años hubo confusión sobre cuál era exactamente la primera versión.
No solo dirigía
Alice Guy no se limitó a ponerse detrás de una cámara. Fue directora, guionista, productora, jefa de producción y empresaria.
Entre 1896 y 1907 dirigió el área de producción cinematográfica de Gaumont y realizó una enorme cantidad de películas. Algunas fuentes señalan que para 1907 había dirigido y producido más de mil películas, aunque las cifras exactas de su filmografía varían según cómo se contabilicen las obras.
Experimentó con ficción, comedia, fantasía, danza, escenas religiosas y efectos cinematográficos. En 1906 realizó La Vie du Christ, una producción ambiciosa para su época, con alrededor de 300 extras.
Y después… se fue a Estados Unidos
En 1907 se casó con Herbert Blaché y se trasladó a Estados Unidos. Pero Alice no desapareció detrás de su marido: en 1910 fundó Solax Company, convirtiéndose en su presidenta y participando directamente como directora, guionista y productora.
Entre 1910 y 1914, Solax produjo alrededor de 325 películas. En una época en que la industria cinematográfica estaba dominada por hombres, Alice dirigía su propia compañía de producción.

Pero el cine también la borró
Y aquí comienza la parte más cabrona de esta historia.
Aunque Alice había estado ahí desde los primeros años del cine, su nombre comenzó a desaparecer de los relatos oficiales de la historia cinematográfica. Algunas de sus películas fueron atribuidas posteriormente a hombres que habían trabajado con ella. Incluso La Vie du Christ llegó a ser atribuida a Victorin Jasset, quien había colaborado en la producción.
Y muchas de sus películas se perdieron. Cuando Alice regresó a Francia en la década de 1920, intentó continuar trabajando en el cine, pero no consiguió recuperar su lugar en la industria. Buscó copias de sus películas en Estados Unidos y no las encontró, incluso cuando algunas habían sido registradas en la Biblioteca del Congreso.
Del éxito al olvido
Después de la quiebra de la compañía y de su divorcio, Alice regresó a Francia con sus hijos. Intentó volver a trabajar en la industria cinematográfica. No lo consiguió.
Terminó escribiendo cuentos y adaptaciones para revistas para ayudar económicamente a su familia. Durante décadas, la mujer que había estado en los comienzos del cine fue prácticamente olvidada por la historia del cine.
¿Cuándo volvieron a recordarla?
En los años 50 comenzó una recuperación de su legado. En 1954, Louis Gaumont habló públicamente de Alice Guy como una mujer que había sido injustamente olvidada. En 1955, Francia le concedió la Legión de Honor. Pero gran parte de la recuperación histórica llegó mucho después.
Alice murió en Nueva Jersey en 1968, a los 94 años.
¿Por qué importa Alice Guy?
Porque nos obliga a cambiar la pregunta.
No se trata solamente de «¿quién inventó el cine?», sino también de «¿quiénes contaron las primeras historias?».
Alice Guy demostró, desde los primeros años del cinematógrafo, que una cámara podía ser imaginación, narración, puesta en escena, fantasía, una nueva forma de mirar el mundo. Y abrió un camino que después recorrerían muchas otras mujeres cineastas.
Dato Cabrón
Alice Guy comenzó haciendo cine antes de que existiera Hollywood como centro mundial de producción. Y cuando llegó a Estados Unidos, no se limitó a trabajar para otros: creó y dirigió su propia productora.
La historia del cine durante mucho tiempo se contó principalmente con nombres masculinos. Pero Alice estuvo ahí desde el principio. No llegó después. Estaba en el nacimiento.
La pregunta de La Cabrona
¿Cuántas mujeres no están en la historia porque hicieron menos, sino porque alguien más contó la historia?
Alice Guy no solamente hizo películas. También dejó una pregunta para quienes vinieron después: ¿quién tiene el poder de decidir quién es recordado?
Esa pregunta no es solo sobre el cine de hace más de cien años. Es sobre cada libro de texto, cada museo, cada lista de «los grandes creadores» que seguimos armando hoy. La próxima vez que escuches una historia sobre «el primero en hacer algo», pregúntate quién más estaba ahí, contando su propia versión, esperando que alguien decidiera recordarla también.
Porque el arte también sirve para entender por qué carajos cambia el mundo.
Arte Cabrón es la sección de La Cabrona dedicada a mirar el arte —canciones, libros, películas, imágenes— como una forma de entender el presente. Una nota nueva, cada semana.



